La anemia por
déficit de hierro
El déficit de hierro no siempre se ve, pero siempre se siente.
A menudo se manifiesta con síntomas inespecíficos como cansancio extremo, disnea o bajo rendimiento físico, impactando directamente en la calidad de vida.
Te presentamos algunos testimonios.
Crohn y fatiga persistente: más allá de la inflamación
Paciente con enfermedad de Crohn controlada pero con astenia crónica. El estudio confirma anemia ferropénica por inflamación y malabsorción.
Colitis ulcerosa: sangrado crónico y pérdida de rendimiento físico
Sintomatología digestiva intermitente, progresando posteriormente a episodios frecuentes de diarrea con sangre, urgencia defecatoria y pérdida de peso significativa.
Durante la evolución clínica, refiere deterioro progresivo de la capacidad física, astenia y debilidad. Los estudios analíticos confirmaron la presencia de anemia ferropénica
Anemia posthemorrágica
Paciente con hemorragia digestiva aguda por úlcera gástrica.
Aunque el sangrado fue controlado, la recuperación fue lenta y con sintomatología de anemia.
Celiaquía controlada… pero con anemia persistente
Paciente con buena adherencia a dieta estricta sin gluten desde el momento del diagnóstico, a pesar de la exclusión mantenida del gluten, las pruebas analíticas revelaron anemia ferropénica.
Paciente postoperatorio: ¿por qué sigue fatigado?
Paciente intervenido quirúrgicamente por un cáncer colorrectal
con afectación gástrica, presenta una recuperación postoperatoria más lenta de lo previsto, con pérdida de peso significativa y astenia persistente no relacionada con alteraciones del sueño. Los análisis postquirúrgicos revelaron anemia ferropénica.